martes, 29 de marzo de 2011

Vélez - San Lorenzo. La hipocresía hecha violencia



En el campeonato apertura 2010, sexta fecha del mismo, cancha de San Lorenzo,  el local enfrentó a Vélez y jugaron  un partido  opaco,  aburrido, de arcos cerrados.
La locura se vivió al finalizar el mismo cuando hinchas locales intentaron robar una bandera de la parcialidad visitante que decía “SA: Falcon, Vélez : Toyota Libertadores, Clásico???”,  a lo que hubo que sumarle que la barra visitante no tenía ganas de abandonar el estadio,  quedándose cantando consignas anti-cuervas,  por lo que entonces la parcialidad local decide “expulsar”  a la visita molesta a lo que debe sumarse que en las inmediaciones del estadio hubo conatos de agresión  y la policía cierra las salidas a la barra de Vélez.
Corridas, agresiones, piedras…………..los micros de Vélez quedaron estacionados en un lugar riesgoso,  otra vez  la confusión y el permanente “lavado de manos “ de los protagonistas de los hechos.   Nadie tenía la culpa de nada.
En una decisión discutible  pero a priori  inapelable, el Comité de Seguridad, ente estatal, decide sancionar a San Lorenzo y a Vélez a jugar sin público visitante los dos próximos partidos que cada uno de ellos juegue de local, a fin de apaciguar tanta agresividad mutua.
El 20-3-11 debía cumplirse la primera de las dos fechas de sanción,  pero desde los primeros días de marzo en distintos foros de Internet hinchas del equipo de Boedo ya amenazaban que si no ingresaban parciales cuervos, iban a impedir la salida de los micros con los jugadores al estadio de Liniers  tal como hicieran hace años atrás en un enfrentamiento contra Racing con éxito en aquella oportunidad, pues fue el único partido que se pudo jugar con público visitante.  
Es partir de esta introducción que se debe comenzar a entender que el novel presidente del club San Lorenzo,  el Sr Abdo, inicia una acción ante el presidente de Vélez Sarsfield, el Sr. Raffaini, para dirigirse en forma conjunta ante el Sr Blanco encargado del Comité de Seguridad Deportiva pidiendo la revisión de la sanción original.
El Sr Abdo,  presidente del club de Boedo desde hace menos de 90 días, debe haber visto en este accionar una interesante movida política que lo consolidara ante la barra de su club si liberaba de la sanción a sus partidarios,   y paralelamente hay una lectura similar en Raffaini,  quien luego de tratar el tema en comisión directiva  y en una discutida decisión ,  habrá pensado en la posibilidad que al levantarse la sanción sus seguidores puedan ir al estadio del bajo Flores cuando le vuelva a tocar  y pensando en las elecciones del club de Liniers del próximo mes de Noviembre. 
He aquí los primeros rasgos hipócritas de disfrazar una supuesta “confraternidad” en conveniencia política.
Los enfrentamientos entre las parcialidades de estos dos equipos datan de años atrás, teñidos de sangre y la cautela en la programación inicial es lo que debió primar. No fue así.
El segundo gesto de hipocresía esa haberle dado al club de Boedo la posibilidad de adquirir más de 5 mil entradas.
¿Además del almuerzo  y post aparición en los medios de ambos presidentes se hizo algo más  para prevenir la repetición de hechos violentos?
NO.  Definitivamente NO. 
Originalmente la parcialidad visitante iba a ingresar desde Avenida Rivadavia  y la de Vélez Sársfield por Av. J. B. Justo, entonces ¿qué hacían 3 micros de las peñas de la gente de San Lorenzo por JB Justo 40 minutos antes de comenzar el partido?
¿Qué se hizo para evitar y cómo es que se permitió que 200 energúmenos de Vélez  atacaran esos micros casi sin custodia policial? Se mira para otro lado  y allí aparece otro rasgo hipócrita: todos dicen “yo no tuve nada que ver”.
Hasta ese momento no había aparecido en escena el gran damnificado de esa jornada : Ramón Aramayo : Remisero o motoquero de ocupación,   padre de 2 hijos,  36 años, casado,  fanático de San Lorenzo quién decide ir al estadio de Vélez sin entrada para intentar ingresar a último momento,  luego intenta esquivar un cacheo policial (estaba ebrio  y tenia un cigarrillo de marihuana entre sus ropas como se dejó entrever?),   luego es detenido y esposado y aparentemente golpeado por la policía,  y minutos después muere a causa de un edema. 
Aparece entonces un nuevo rasgo hipócrita del vocero  policial presente en el lugar de los hechos quien intenta transmitir un “cándido relato” poniendo a la fuerza policial en víctima  y a Ramón Aramayo en victimario. 
Cualquier persona que va a un estadio en condición de visitante, sufre (literalmente) a la policía de la jurisdicción local, maltratando como a ganado al simpatizante, acercando muchas veces en forma peligrosa a los caballos de la infantería montada, sin discriminar a mujeres o chicos,  y por cualquier causa detienen a los vulgarmente llamados “portadores de cara fea”. 
La responsabilidad policial no se puede obviar en estos casos,  ya que es fundamental.
Dentro del estadio José Amalfitani  minutos después se intentaba comenzar con el partido: Solo intentaron durante mas de 15 minutos pues no se entiende como es que las “personas”? Que portaban rollos-serpentinas para tirar en el ingreso del equipo local los usaran para intentar lastimar a un gran provocador permanente como lo es el Sr. Migliore, arquero local.
Paralelamente a la tribuna visitante  llega la noticia que en las inmediaciones del estadio había fallecido Ramón Aramayo,  y la barra de San Lorenzo comienza una “obra” devastadora: Destruye alambrados, butacas, rejas divisorias, y parte de la pensión del fútbol amateur, algo inconcebible como si las instalaciones de la pensión tuvieran que con el accionar policial.
El Sr. Pezzotta,  árbitro del encuentro,  decide suspender el partido y aparece un nuevo gesto hipócrita desde ambos clubes:
El Sr. Abdo desde San Lorenzo dice que su club “No tiene culpa de nada”.  Sr Abdo: Las rejas??  El ingreso tapiado a la platea sur?, la pensión del fútbol amateur? Las adyacencias del estadio?,  quien las rompió?.  Lamentablemente para ud,  no se puede falsear lo obvio.
Desde el lado de Vélez dicen: “hicimos todo lo posible,  estamos desbordados”.  Señores, quién permitió el ingreso de los rollos?  Quién traslada en micros exclusivos a los barras?  Quién los deja circular libremente por el club?. 
En definitiva, si se hubiera  cumplido la sanción original a ambos clubes,  y no hubiera ganado el simplismo  de suponer que con un almuerzo, un poco de buena voluntad,  intercambio de banderines,   y sin otro poco de amiguismo falso, Ramón Aramayo estaría alentando a su club,  un montón de policías no hubieran sido golpeados, y tanto la tribuna visitante como la pensión de fútbol amateur estarían  funcionando.
Ahora resta esperar una sanción económica para ambos clubes, terminar el partido a puertas cerradas y CUMPLIR lo que tanto se intentó evitar días atrás:
Las sanciones se cumplen y se aprende de ellas,  pues aún hay gente que cree que es más inteligente por infringir la ley  que respetarla, y solo quedan los “aramayos”,  víctimas verdaderos de la barbarie que ya no podrán ver nunca más a sus hijos.

Nota: Adrián Alí

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